lunes, 19 de febrero de 2018

Bitcoin y el internet del dinero

Bitcoin y el internet del dinero



La siguiente traducción libre está hecha sobre la conferencia de Andreas Antonopoulos en Pebble Beach California, el 1 de noviembre de 2017, grabada en youtube en https://www.youtube.com/watch?v=H8G9Pf_ovGE

Los sistemas financieros tradicionales, los bancos, han operado por algunos cientos de años sin competencia. Los bancos nunca habían enfrentado competencia desde internet, pero el internet del dinero está llegando, se llama Bitcoin, es el primero, pero van a llegar muchos más, y van a tomar las finanzas de forma poderosa, de repente. El internet del dinero va a interrumpir, irrumpir y modificar la forma como se hacen las transacciones relacionadas con el intercambio de valor, de forma más radical aún que lo que muchas industrias han enfrentado por la llegada de internet (música, TV, hospedaje, transporte, comunicación, educación, ventas, periódicos, publicidad, entre otros)

¿De qué se trata esta tecnología? Fundamentalmente es una plataforma construida en la cual se puede hacer una transacción, que graba o registra lo que sucedió, sin tener que confiar en un tercero para que sea una transacción válida. Tampoco se tiene que confiar en la contraparte con la cual se está haciendo la transacción, la transacción se lleva a cabo a un nivel personal (peer to peer), de la misma manera que lo va a hacer cualquier otra persona sobre las mismas bases en esa plataforma. La tecnología de registro de esta transacción, intercambia la confianza que se le otorga a una institución con jerarquía, burocracia y sistemas de gobierno, al otorgarle la confianza a la plataforma, una plataforma horizontal, más democrática para todos los participantes, una red descentralizada con verificadores en todo el mundo que certifican la transacción al revisar su registro cientos, miles de veces, de manera abierta, accesible y verificable para todos, que no se puede borrar, desaparecer, ni duplicar. La intermediación de una sola institución, para que exista una transacción de valor, un intercambio, es sustituida por una plataforma con muchos nodos, de forma sistemática, sin fronteras, sin horarios, por lo que supera a cualquier institución, porque funciona desde internet de forma global.


Este principio está por encima del valor del Bitcoin, lo que se escucha y lee en las noticias, la oportunidad o el riesgo de invertir, especular o hacer dinero de forma rápida. Por encima de la opinión de unos cuantos (académicos, instituciones, líderes de opinión);  quienes hablan solo de pornografía, lavado de dinero, drogas, dinero sucio usado por criminales; es mucho más que eso. Esta plataforma transforma no solo las finanzas, pues la moneda encriptada es solamente la primera aplicación.  

Existen muchas tácticas para aterrorizar a la población, para evitar su propagación y uso de manera generalizada, pero tarde o temprano llegará a las masas de manera irreversible. Las mismas opiniones se escuchaban cuando en los noventas se hablaba del internet en sí, hasta que eventualmente todos lo usamos, y no lo usamos para cometer crímenes, ver pornografía o aterrorizar, lo usamos para comunicarnos, reírnos, divertirnos, trabajar, conseguir transporte, hospedaje, comida y una infinidad de otros propósitos que anteriormente eran exclusivos de unas cuantas empresas que controlaban esas áreas, y hoy de forma más sencilla, confiable y barata, accesamos con un celular o desde una computadora.

miércoles, 8 de noviembre de 2017

De Bitcoins y otros bichos


¿Has escuchado noticias acerca del Bitcoin últimamente? Que si sube cada vez más, que si algunos expertos dicen que es una gran burbuja que va a estallar tarde o temprano, que alcanzó un nuevo récord histórico.

Las preguntas que surgen de forma espontánea, cuando vemos por primera vez noticias de este tipo, podrían ser ¿Qué es un Bitcoin? ¿Para que sirve? ¿Quiénes lo usan? En esta ocasión trataré de responder estas preguntas de la forma más simple posible.

El Bitcoin no existe físicamente. La foto de la ilustración  es una representación imaginaria de una moneda, porque efectivamente se trata de una moneda, pero sólo se puede comprar, vender, pagar con ella, o firmar contratos valuados en Bitcoins, desde alguna plataforma electrónica, pues esta moneda no fue creada por un pais es particular, y no es impresa en papel moneda o acuñada en ningún lado.

Lo interesante de esta moneda virtual, es que para evitar que exista sobreproducción, y se de el efecto que vemos cuando un país imprime papel moneda en exceso, es decir, que pierda poder adquisitivo, el Bitcoin fué diseñado para existir en un número determinado, que al llegar a ese punto, dejará de producirse.

¿Quien puede hacer Bitcoins? En teoría, cualquiera que conozca el protocolo de diseño creado por su diseñador Satoshi Nakamoto, quien lo hizo de dominio público, y después desapareció. En realidad cada vez más pocos, pues se requiere el trabajo conjunto de muchisimas computadoras, usando algoritmos específicos, a través de cálculos matemáticos altamente complejos que consumen cada vez más energía, donde cada nuevo Bitcoin genera mayor dificultad para crear o minar el siguiente.

El propósito y uso del Bitcoin es la compra venta de cualquier bien, contrato o servicio, tal y como se tratara de una moneda tradicional como el dólar, euro o peso. Se comenzó a usar de forma exclusivamente digital, como intercambio entre sus creadores y otros interesados en su uso, hasta que en 2009 se intercambiaron 10,000 Bitcoins por dos pizzas, por el equivalente a $25 dólares, que al día de hoy sería como pagar 70 millones de dólares por esas pizzas.

Como todo lo que se vuelve popular, han surgido más criptomonedas basadas en la tecnología blockchain que creó Nakamoto. Ethereum y Ripple son algunas de las que se pueden adquirir en México através de Bitso, aunque hay más de 700 criptomonedas distintas. Cuando compras Bitcoins u otras criptomonedas, no compras necesariamente unidades completas, puedes comprar fracciones pequeñisimas representadas por números decimales bastante largos, que al tipo de cambio del momento en que se compra o vende, se transforma en una transferencia electrónica desde una cuenta bancaria hacia la casa de criptocambio.

Para fines del mes de mayo, en México ya se compraban y vendían criptomonedas por alrededor de 2 millones de dólares diarios, que aunque es poco en comparación con otros países desarrollados, muestra que ya hay muchos interesados.

 ¿No tienes forma de hacer una transferencia electrónica? Bitso te permite pagarle en Oxxo. Es por esto, entre otras muchas razones que podremos abordar más adelante, el mundo financiero se está reinventando, y no precisamente por los bancos o países que eran los que antes acaparaban el poder, ahora, el juego está cambiando. ¿Y tú, también estás dispuesto al cambio?





lunes, 9 de octubre de 2017

¿Quieres estar en el juego? ¡Apúrate! ¿En qué va la Ley Fintech?


En una entrada anterior http://pintorgabiota.blogspot.mx/2017/09/las-fintech-en-mexico.html traté el concepto de las Fintech o empresas financieras tecnológicas, así como la falta de regulación al respecto. En esta ocasión, el tema es en que va el proyecto de ley para regular a estas empresas.

El pasado mes de marzo, la SHCP, la CNBV y el Banco de México, presentaron un borrador de ésta ley, el presidente de nuestro país prometió que en el mes en septiembre presentaría ante el Congreso de la Unión la iniciativa de ley para ser discutida, y el 2 de octubre salió el dictamen del anteproyecto de Ley para ser enviado al Congreso, pero ¿Cuáles son las principales operaciones que esta ley pretende regular?
De acuerdo al sitio del despacho Deloitte[1], tres son las áreas de principal interés:
  •       Financiamiento colectivo (crowfunding)
  •     Activos virtuales (bitcoin y otras criptmonedas)
  •     Pagos electrónicos

¿Qué sucede con las empresas Fintech?

Uno de los puntos que las start ups consideran sería el más perjudicial para ellas de acuerdo a Deloitte, es la capitalización (o cantidad de recursos necesarios para establecer una empresa financiera en plataformas electrónicas), pues limitaría significativamente a éstas, por la falta de recursos con que cuentan para respaldar al usuario.

Me pregunto a menudo, cuando recibo publicidad de mi banco ofreciéndome un crédito de nómina, o una tarjeta de crédito, cuánto les costó la impresión en papel tan lujoso, con colores y fotos de excelente calidad y sobres personalizados, que la mayoría de las veces van a dar directo al bote de basura. Es un hecho que una start up que ofrece formas de financiamiento o inversión que se manejan exclusivamente desde plataformas tecnológicas, implica una disminución sustancial en sus gastos operativos, pues no existen sucursales físicas, cajeros, gerentes de sucursal, publicidad impresa, espectaculares, rentas, entre muchos otros gastos, y por consiguiente pueden ofrecer rendimientos y tasas más competitivas, al disminuir el precio de sus servicios.

Según el diario El Financiero, la  Comisión Federal de Competencia Económica(COFECE) considera que la Ley Fintech[2] modificará la estructura del Sistema financiero en nuestro país, presionando a la Banca tradicional, al existir opciones diferentes a los usuarios, lo que ejercerá presión para los Bancos.

El dictamen del anteproyecto salió el pasado 2 de octubre, e incluye para las empresas que denomina ITF o instituciones de tecnología financiera varios trámites a realizar antes de constituirse, Rodrigo Riquelme en el diario el Economista escribe: “Entre los muchos requisitos para llevar a cabo este trámite se encuentran el ser una sociedad anónima constituida o que pretenda constituirse como tal; que se establezca un domicilio en territorio nacional; que se fije un capital mínimo para llevar a cabo sus operaciones, y otras medidas y políticas vinculadas, por ejemplo, a la exhibición de los riesgos a los que una persona podría estar expuesta si realiza operaciones en las ITF” (El Economista, 8 octubre, 2017)

Será responsabilidad del Congreso de la Unión, revisarla y modificarla, o pasarla íntegra para su publicación en el DOF*, pero es en la reglamentación de ésta ley, en donde será claro la forma de llevar a cabo todas estas obligaciones. En este momento, hay más de 160 empresas de éste tipo operando en nuestro país, y mientras no exista ley aprobada, cada día nacen nuevas, por lo que imagino que acelerarán su entrada las empresas que desean estar en el juego en los próximos días, pues una vez existiendo, tendrán un plazo para cumplir con la reglamentación. Lo mismo aplica para los usuarios de estos servicios quienes aún tienen la oportunidad de hacerlo sin los trámites que después tendrán que cumplir.


*DOF: Diario Oficial de la Federación

miércoles, 4 de octubre de 2017

El desafío de las universidades tradicionales


¿Cómo podría aportar mayor valor una universidad con aulas de cemento y alumnos de carne y hueso, contra una exclusivamente virtual, más económica y con la misma validez a nivel curricular?

La diferenciación desde mi punto de vista podría estar en la atención personalizada para diferentes estilos de aprendizaje, pero existe un gran desafío en la incorporación del "habitar en la red" al aprender.

Esta ruta me enseñó “haciendo”, es decir, me convertí en un nodo de información dentro de mi grupo. También practiqué los tres “niveles” de información: búsqueda, creación de contenido y publicación de la misma al usar mi blog, y finalmente, promocioné mi publicación entre mi grupo. Esta práctica me permite visualizar como podría trabajar con un grupo de estudiantes, y buscar objetivos de aprendizaje en búsqueda, generación de opinión y por último que otros estudiantes opinen al respecto, o tomen una postura. Aprendí también que cada que leo respecto de los avances tecnológicos que se pueden aplicar en la práctica docente, me doy cuenta que las opciones son más, las tendencias son nuevas y las posibilidades son diferentes, entonces me hace ser cada vez más consciente de la velocidad con la que cambian las opciones y tendencias, y tomar la ruta me ayuda a esforzarme por integrarme al aprendizaje en red, para aprovecharlo en mis cursos.


La reflexión acerca de lo que hacemos en la docencia y como lo hacemos, es otra información que surge de la reflexión no solo mía, sino de todo el grupo, pues al leer las colaboraciones de otros, me doy cuenta que compartimos la misma preocupación relacionada con el mundo de posibilidades y opciones existentes, de cómo se están haciendo experimentos y grupos piloto relacionados con el aprendizaje, y el reto que esto representa para los profesores.

También descubrí que es más fácil mantener un blog cuando el tema es apasionante para el usuario, pues invita a seguir buscando información, opinando al respecto, y publicando; por lo que me obliga a repensar cómo aplicarlo en aula, pero definitivamente considero que es una práctica necesaria para los estudiantes, publicar textos más largos que un tweet o una entrada en Facebook, pues necesitan desarrollar habilidades de redacción, composición y ortografía que a muchos de ellos los ayudará en un futuro.


El aprendizaje en red puede ser limitativo, mientras que el aprendizaje en la red, permite enriquecerse del aprendizaje de otros, generar opiniones, posturas, y no hay límite en la distancia o el huso horario, por lo que es un desafío que considero podría darse en el futuro cercano, que las universidades tradicionales propicien cursos semi presenciales, en donde la interacción se lleve a cabo con estudiantes de cursos similares en otras partes del mundo, para enriquecer el aprendizaje en la red, las habilidades de logro de objetivos, solución de problemas, interacción en áreas de especialidad, entre otras. 

Muchas gracias por la paciencia que representa leernos a todos en tan corto tiempo, motivarnos a continuar, y darnos oportunidades extras para seguir adelante. Aunque regularmente me uno a estas rutas, siempre aprendo algo nuevo, y me atrevo a algo diferente en aula, por lo que seguiré haciéndolo, porque además me doy cuenta que actualizan la información, y eso es una gran ayuda.

Mi reto como profesora: ¿Y ahora como evalúo?





El saber es un conjunto de información, reflexiones, conceptos, herramientas y experiencias, que cuando se comparten, o se construyen de manera colaborativa, se amplían y presentan diversas opciones de aplicación, crecimiento y conformación.

Habitar la red no solamente se limita a consultar, buscar, enriquecerse de la información existente; sino de crear contenido, publicarlo y compartir experiencias, opiniones y formas de interpretar la realidad. Porque al hacerlo se crean nuevos nodos de comunicación que pueden ser de provecho para una mayor audiencia.

Principalmente a mí me hizo repensar la forma como evalúo el aprendizaje, que debiera ser menos individualizado y más orientado a la solución colaborativa de situaciones o problemas, con todas las herramientas con las que se cuenta a la mano, incluso la comunicación con pares, que desarrollen en los evaluados habilidades de búsqueda de información, opciones de planteamiento de soluciones colaborativas y aprendizaje como parte de la propia evaluación,  para el uso futuro de los estudiantes. Este reto me representa varias cuestiones a reflexionar:

¿Y si resolvemos exámenes en pares? ¿Cuáles son los beneficios? ¿Cuáles son las desventajas?
Mejores decisiones, mejores resultados, aprendemos mejor, optimizamos nuestros recursos, reducimos el estrés; no se nota quien tiene más profundidad de conocimientos, ¿eso importa? Podría llevar más tiempo del establecido, pues en teoría, dos personas estarían revisando lo que cada quien pensó. ¿Cuánto se necesita? Objetivo: poner en “prueba” los conocimientos adquiridos de manera colaborativa

Con respecto a la educación, están surgiendo múltiples opciones que son orientadas a las masas, con una tendencia generalizada de cursos gratuitos o de costo menor que la educación tradicional, abiertos y con opciones de personalizarse mediante foros para dudas, colaboración e incluso con posibilidad de ser evaluados por pares. Esos cursos MOOC, presentan posibilidades y opciones de crecimiento en lugares remotos, de difícil acceso, o incluso de compartir conocimiento e intercambiar conceptos en diferentes partes del mundo. Es por eso que la información para lograr educación se convierte en un fenómeno ubicuo y que se localiza en múltiples lugares, por lo que la universidad es un nodo más para permitir el intercambio de información y la construcción de conocimiento.


En realidad, el avance tecnológico y la orientación de las masas hacia uso de redes sociales, cursos abiertos, información accesible y todas las posibilidades que esto ofrece, representa un reto importante para la universidad, el educador, y la forma de adquirir habilidades para desempeñarse en el mundo laboral, por lo que resulta imperativo estar informado, capacitarse y experimentar con diversas formas de comunicación para mantenerse vigente.

martes, 26 de septiembre de 2017

Las Fintech en México


Conseguir dinero, pagar préstamos, invertir, hacer negocios desde páginas web. La alternativa a ir a un banco tradicional.





Prestadero.com, Briq.mx, Bitso.com, Kuspit.com, conekta.com, kubofinanciero.com, billetito.mx o Clip.mx; son solo ejemplos de empresas en las que puedes desde comprar Bitcoins, invertir dinero, pedir prestado, ahorrar y hasta aceptar pagos con tarjeta en tu página web. Muchas de ellas en el modelo p2p, es decir, de persona a persona. De acuerdo al diario El Economista: “el ecosistema fintech en México, es el segundo de América Latina con mayor actividad en este tipo de emprendimientos” (El Economista, agosto 4, 2017)
Según la página crowdlending.es, “la palabra Fintech viene del inglés, de unir las palabras Finance y Technology. Es decir, empresas de servicios financieros que utilizan la  tecnología para ofrecer productos y servicios financieros innovadores”

Condusef en su página explica que las empresas hacen uso de tecnologías de la información y comunicación, como páginas de internet, redes sociales y aplicaciones para celulares, para ofrecer préstamos inmediatos, créditos de mediano plazo, y opciones de inversión que prometen servicios menos costosos y más eficientes, que los que ofrecen la banca tradicional. Actualmente operan alrededor de 158 Fintech en el país. Las Fintech se dedican, entre otras cosas, a realizar préstamos, con recursos que obtienen de otras personas dispuestas a prestar su dinero por un rendimiento (crowdlending)
Debido a lo novedoso de estas empresas, nuestro país carece de legislación al respecto (sólo 12 países cuentan con este tipo de leyes), y por esta razón existe desinformación, lagunas legales y fiscales, falta de protección al usuario, y falta de credibilidad de las empresas Fintech hacia el público en general. Es por ello que se encuentra en estudio una legislación al respecto “La ley Fintech” que el ejecutivo prometió entregar en proyecto a la SHCP en este mes de septiembre.

Mi interés en este tipo de empresas está relacionado con mi quehacer profesional, la capacitación financiera. Por esta razón he usado algunas de estas plataformas, asistido a conferencias relacionadas con el tema e investigado al respecto; para tratar de estar informada de esta nueva forma de hacer negocios financieros, haciendo a un lado a la banca tradicional, con éxito en la mayoría de los casos.

Los nodos que he creado, seguido y formado, surgen de mis alumnos o empresarios, ya sea en la universidad o en talleres, conferencias y diplomados. También al leer artículos en periódicos especializados como El Financiero, El Economista, Condusef, Forbes y Expansión, seguir bloggers como El peso nuestro.com, siempre vía digital; he incursionado en varias empresas fintech. 

Invierto y experimento para poder conocer del tema. También me he asociado con otras personas interesadas en estas formas de empresa, y comienzan a surgir ideas de negocio que toman forma poco a poco. Se trata de un modelo de negocio que por la falta de legislación, se mueve muy rápidamente, en muchas ocasiones a nivel local (una ciudad, un estado), y creo que será el futuro del sistema financiero en el mundo. Por eso quiero estar ahí.





sábado, 23 de septiembre de 2017

Mi ambiente personal de aprendizaje:

A través de muchas aplicaciones, me enredo en Internet.

Aprendo, expreso, encuentro, expongo, pregunto, respondo, compro, vendo, creo. Definitivamente cada vez más consciente de que mi participación es como una gota en el mar, pero cada vez también, la pequeñez entre un mar de información, pierde importancia, pues consigo lograr mis objetivos. De alguna manera creamos nodos, algunos más activos que otros, pero éstas conexiones crean nuevas formas de comunicación, entre personas que ya no conozco, de las cuales ya no soy consciente.

También reconozco que uso nodos de otros para mantenerme informada, pero yo no participo en ellos. Soy un observador silencioso en muchos de ellos. En otros nodos participo activamente, para conseguir fines diversos. Soy visible cuando considero que tengo algo para aportar, comunicar, o compartir. Cuando percibo utilidad para alguien mas, a través de mi. 

¿Aporto más? o ¿Extraigo más? Definitivamente la segunda. Las modificaciones de mis nodos, y formas de comunicarme son dinámicas, y van cambiando rápidamente. Cada vez más complejas y enredadas. Falta tiempo, siempre falta tiempo, porque es demasiada la información y la velocidad de cambio. ¿Han mejorado nuestras relaciones laborales, comerciales y personales? Difícil de concluir, pero definitivamente se han modificado, ampliado y complicado.